Cuando tienes una discusión, ¿te quedas repitiendo una y mil veces la escena? ¿No puedes dormirte, pensando que quizás no te despiertes a horario?
¡Piensas que las palabras que dijiste pudieron herir a esa persona?
¿Sientes que tu cabeza es tomada por tus propios pensamientos y pierdes el control de su flujo?

Considera esto datos y algunos consejos que te ayudarán a recuperar el control sobre los pensamientos que te inquietan.
De lo que te preocupas:
El 40% nunca sucede, la ansiedad es el resultado de una mente cansada.
El 30% se refiere a decisiones anteriores que ya no pueden alterarse
El 12% se centra en críticas, la mayoría falsas, hechas por gente que se siente inferior.
El 10% es relacionado a tu salud, la que empeorara al preocuparse.
Y solamente…
El 8% es “legítimo, mostrando que la vida no tiene grandes problemas reales, y los podrás enfrentar en el momento que elimines todas las preocupaciones sin sentido.
Consejos
1.Activa tu cuerpo sin forzarte a dejar de pensar. Aplica tu energía hacia la realización de alguna actividad física, y tus pensamientos tenderán a reorientarse por sí solos.
2. Cambia de ambiente cuando tus pensamientos se vuelvan reiterativos: toma aire fresco en el balcón, camina por el parque, vete a realizar una compra. Al modificar el entorno, tus pensamientos tenderán a adaptarse a la nueva situación y se despejará tu mente.
3. Si los pensamientos obsesivos son generados a partir de un problema real, reserva en tu agenda el tiempo necesario para resolverlo. La obsesión puede ser generada por la ansiedad que te causa tal problema, y no por una debilidad de tu pensamiento
4. Morigera tu autoexigencia. No asumas que eres el único responsable de solucionar todos los problemas de tu entorno. Es frecuente que este modelo de pensamiento, sumado a las exigencias reales del medio, genere patrones de pensamientos repetitivos
5. En lo posible, evita las situaciones que suelen traerte pensamientos obsesivos. Y nunca participes de ellas cuando te sientas cansado, débil o mal preparado para enfrentarlas.
Importante.
Identifica con claridad la fuente real de tus problemas, es decir, las condiciones que generan en ti emociones, pensamientos y acciones obsesivas. No es dejando de pensar como recuperarás el control, sino desarticulando esas situaciones y reencauzando tu pensamiento hacia la construcción de la realidad a que aspiras.








